martes, 15 de julio de 2014
5- Cuando intento dormir.
Cada noche, cuando me intento dormir, recuerdo la inocencia de la infancia, cuando nada importaba, cuando no había mentiras y la mayor preocupación era no salirte de las rayas al pintar o llegar a casa para no perderte el capitulo de tu seria preferida. Ahora cada cual que se acerca es a joder, te hacen sentir como una mierda, te reducen a lo mínimo, te anulan como persona. Mierda de mundo que solo se fija en cómo me visto, cómo hablo, que música escucho, con quién salgo, podrían meterse en sus vidas, dejarme en paz y dejarme vivir, pero no, no me dejan, no paran de intentar pisarme, cada noche estoy más convencido de que debo desaparecer, pienso que tomo el mando de las cosas, o eso me digo, porque siempre se me van de las manos, soy incapaz de poner fin a estar puta tortura, ellos no me dejan libre y a mi me falta coraje. Gasto tiempo escribiendo algo que se que nadie va a leer, a nadie le va a importar, a nadie debería importarle que yo pusiera fin a esto, me siento solo estando rodeado de gente ¿cómo puede ser eso? Estoy harto de todo, solo quiero dormirme y no despertar, no sé si empaparme en alcohol, fumar un cigarrillo o liarme algo para conseguir la valentía que necesito para acabar con todo; noche tras noche, veo que para conseguirlo por mi mismo me falta valor.
domingo, 13 de julio de 2014
4- Un día más.
Un día más, me despierto y busco algún motivo para poder levantarme pero vuelvo con la misma pregunta: ¿Por qué coño voy a levantarme? deambulo sin musa, ni nadie que me pueda sacar de la cárcel de mis pensamientos, no me veo en los espejos, no hay reflejo de quien soy, aun no entiendo porque no queréis dejarme ir, ni para qué vais a sufrir; ¿acaso se pierde algo con mi ausencia? No aguanto más, me eestoy volviendo loco, todo en mi cabeza me da vueltas, no aguanto ningún pensamiento mas, estoy a punto de volverme loco, quiero tirarme por la ventana pero soy incapaz, soy un cobarde, sé que no me atreveré, me falta valor.
Mi musa, la noche.
Estoy solo en mi habitación, sentado en una vieja silla de madera; por la ventana veo el aire, escucho el silencio y huelo el frío. Me doy cuenta de que no tengo nada que hacer pero estoy demasiado cansado del mundo para estar aburrido.
Son las cuatro y media de la mañana, mi musa me intenta mecer en una cama de humo y paja. Rechazo su comodidad y me dispongo a salir a caminar, pero paso a paso veo que entre el cemento no existe poesía: pues que se vaya todo a la mierda, mas sin eso ya no hay vida.
Mi fría y oscura musa es mi guía por las calles, me abriga con su silencio y me da algo de tranquilidad. Hace que piense en ese momento, en que cada noche el mundo es para mí. Sigo caminando, silbando canciones que nadie oirá y creo que ya no hay nadie mas en mi cabeza, solo yo y mi preciosa musa, la noche.
Reflejos.
En casa, por la calle, en las tiendas, quizás en el
trabajo, en el coche, en las salas de espera, en los ascensores, en una
pantalla de ordenador, en un escaparate; Cada mañana al levantarte, después de
ducharte, antes de salir de casa, después de lavarte los dientes, para peinarte
bien y colocarte la ropa; todos los días, sin darte cuenta, te reflejas en
muchos lugares, posiblemente no seas
consciente de ello. Los reflejos son como un portal que te hace ver como eras y
en quien te has convertido, son una huella del pasado que te ayudará en tu
presente y futuro. Hay gente que observa detenidamente su imagen, otros
continúan, sin inmutarse. Te ves reflejado en muchos lugares cada día pero ¿Quién
eres? ¿Te reconoces?
viernes, 4 de julio de 2014
Robots.
Vivimos
en un mundo donde se valora más la forma de vestir que la forma de pensar,
donde te exigen sinceridad, pero se ofenden si les dices la verdad, un mundo
donde las mujeres se disfrazan para ser aceptadas y muchos hombres son
insoportables, babosos y prepotentes con el fin de ligar. Aquí las palabras
están llenas de falsedad, las miradas son capaces de matar, las falsas
apariencias salen de casa como un complemento mas, presumir de lo que se tiene
es demostrar lo que se vale.
Pero
entonces cómo son las cosas, te ofendo por sinceridad o te miento por
educación. En la realidad una mujer no
tiene que tener pechos grandes, maquillaje, tacones, ni minifaldas para
conquistar, hay algo que se llama personalidad, para algunas la gran
desconocida. Dejémonos perder en un
cruce de miradas, que las palabras sean solo eso, palabras, llenas de arte y
verdad. Salgamos desnudos, solo con lo que tenemos dentro, lo que realmente
somos, fuera tantas mascaras, tanto maquillaje, falsedad, apariencias y
vanidades que nos hacen ser cada día peores personas y más robots, todos clones.
Quien escupe hacia arriba...
Gente
cotilleando, susurrando, criticando a las espaldas, mirando mal, tragándose
mentiras y juzgando sin conocer, desperdicio de personas. Juguemos a fingir
tristeza para dar pena, juguemos a publicar vidas ajenas, a contar cuentos y
estaremos a la última moda. Pero relájate, todas las verdades que se callan se
vuelven venenosas, deja que todo fluya, que el tiempo pase, tarde o temprano
saldrán a flote. Sigues creyendo que las personas son lo que dicen cuando
realmente son lo que callan pero observa que el que calla no siempre otorga, a
veces no quiere discutir con idiotas, perdiendo el tiempo y frustrándote por
ver que es inútil. A veces es bueno fingir no saber nada para saber hasta dónde
mienten, luego que se crean que la mentira es verdad, que tu ya sabrás que
hacer. El silencio es el único amigo que nunca traiciona, y es que en la vida
siempre debes vigilar tu espalda, mejor aun que en una orgía, es cierto que a
veces son incómodos, quizás hasta violentos, pero también es cierto que es
mejor el silencio que soltar palabras como si fueras un botarate, contar
mentiras como si fueras un político o publicar vidas de otras personas como la
odiosa prensa rosa, es mejor callarse y evitar problemas, señores y señoras
chismosos, cierren sus bocas, que quien escupe hacia arriba…
lunes, 23 de junio de 2014
No mires atrás.
No
mires atrás. Sabes que no debes mirar atrás, solo camina más rápido. Fíjate en
el reflejo del cristal de tu izquierda, sigue ahí, eres tonta, ya lo sabías,
sabias que no se iba a ir en otra dirección. Más rápido aun, debes dar pasos más
cortos y rápidos. Llama a alguien con el móvil y así ya estarás a salvo.
¡Mierda! El móvil en casa. Te sigue el ritmo, no se cansa. Lo peor es que no
hay nadie en toda la ciudad, parece que todo el mundo se ha esfumado; normal
empanada, son las 6:28 de un viernes, bueno sábado realmente ¿En serio te paras a pensar esos detalles
espacio-temporales? Ha acelerado el paso; gira en la siguiente esquina y
empieza a correr, estas de hacer deporte, seguro que no te alcanza, cojea un
poco del pie derecho, seguro que no puede correr. Ya falta poco, 10 metros para
llegar a la esquina, serán 15 pasos, y luego desaparecerás como el viento.
Bien, 6 metros, vete preparándote para correr más que cuando haces gimnasia. Y
giras la esquina en 4, 3, 2, 1… ¡Corre!
¡Corre! ¡Corre ¡
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






