Ya van tres años y te quiero volver a
escribir. Pensaba que lo superaría, que sería fácil seguir adelante, pero nada
más lejos de la realidad, me es imposible hablar de ti sin tener que parar para
respirar y tragar saliva, me es imposible ver una foto tuya y no tener ganas de
volver a verte, quizás parece que estoy bien, algunos pensaran que lo he
superado, que soy fuerte, pero pocos saben lo que realmente se siente. Escucho
quejas, gente que discute con su padre y echan pestes sobre ellos, nosotros
discutíamos y se que me queda muchísimo para ser un buen hijo pero no se pueden
imaginar lo que daría yo solo por una de tus broncas, solo por escuchar tu voz.
Joder, no es fácil perder a tu padre con 17 años y seguir adelante sin mi
consejero, sin mi mayor ayuda; que una puta llamada te marque toda tu vida y
pasar días llorando. Incluso tres años después, te prometo que recuerdo aquel
día y daría lo que fuera porque volvieras a entrar por la puerta. Ahora mismo
estoy solo en mi habitación, llorando por tu recuerdo, revivo en mi cabeza cada
pequeño detalle que tengo de ti; aun conservo tu reloj, por si lo echabas de
menos. Creía estar sin lágrimas, pero siempre se me escapan por ti. No quería
aceptar que te habías ido, estuve tiempo intentando convencerme de que seguías aquí,
pero después de tres años veo que no es así. Me gustaría poder escribirte las
líneas más atractivas del mundo, dedicarte las palabras más elegantes y
profundas que puedan salir de mi mente pero conociéndote, dirías que es una
tontería, que haga cosas más importantes; ya me gustaría tenerte al lado y
poder escucharte eso; entrar en casa, saludar y oír desde el salón alguna de
tus peculiares bienvenidas. Quiero escribirte mas pero soy incapaz, me duele
demasiado y es mentira que el tiempo cura las heridas o te hace olvidar. Papa, por
siempre vivo en mi memoria.
miércoles, 2 de abril de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
De vuelta.
Cogí la
maleta, vacía como no; partí no sé muy
bien hacia donde. Dando mil vueltas en mi cabeza, me di cuenta de que me había
perdido. Recorrí New York, fui a Hollywood; no tenía nada de lo que presumir,
nada con que impresionar; seguía perdido buscando la nada; algo que me hiciera
recuperar la cordura. Rumbo a Chicago, acabe en L.A., sacando dinero de aquí y
de allá. No era rico, ni quería, veía la pobreza en sus almas y me daban pena.
Wake up! Me dijo un vagabundo, cogí lo poco que tenia y pensé estoy loco, estaré
muerto en dos días de seguir así.
Acabe cruzando el charco, caí en Lisboa, rebote hasta Madrid pero vi que no era mi
sitio y me quise ir; no tenía un céntimo, robe unos zapatos y con suerte no me
pillaron sino me toca mi condena y la de todos los políticos que tienen en
libertad. Gire la cabeza y estaba en Soria, la cuidad de los poetas; quien lo
diría, hacia nada salía de entre los rascacielos. Salté a Asturias, necesitaba
ver al Rey Pelayo y respirar sus verdes “praos”, comer un plato “fabes” y
sentir las calles que me vieron crecer, allá en Avilés, puerto de pescadores. Decidí
que me iba a dejar llevar, confiando en un destino dudoso. Tropecé en Navarra y
¿allí me quede? No, soy yo, salte la frontera para posarme en Toulouse,
partiendo hacia Lyon, de ahí a Dijon, quise visitar la ciudad del amor, ya que
era pobre, quizás triunfaba en el amor. Saqué una foto con mi memoria de su
Torre Eiffel, también de la catedral de Notre dame. Bélgica y Alemania apenas
me vieron. Tire en picado hasta Suiza, apenas tres días y partí a recorrer
Italia.
Aun no sé muy bien como acabe en Roma, cuando
ya se me podía confundir con sus ruinas apareció mi salvación. Después de todo
aquí estoy; a las puertas del paraíso,nuevamente con pluma, papel y sentimiento.
Este ha sido mi viaje amigos, todo sin salirme del papel y enredado en mis
pensamientos, espero les guste mi regreso, aun con la duda de cuanto estaré
quieto, ya han visto mi historia, no me gusta estar parado.
jueves, 16 de agosto de 2012
Una carta de despedida.
Queridos lectores siento mucho que esto sea así y que se acabe tan rápido pero ahora mismo no soy capaz de escribir nada más, esta es mi carta de despedida. Me duele tener que tomar esta decisión pero creo que os merecéis saber que ya no habrá muchas más publicaciones, a estar pendientes de si he publicado algo. Gracias a vosotros; a los pocos comentarios, al publico que me sigue desde México, España, Chile, Colombia, Argentina, Perú, Venezuela, Ecuador, Estados Unidos o Costa Rica, ya pido perdón si me olvido de alguno; muchísimas gracias a todos y todas, sin ninguna excepción, gracias de verdad por hacerme sentir completo, por hacerme sentir querido, útil y ayudarme a pensar que formo parte de una de las artes que existen. Gracias por esas más de 15.975 visitas que me han animado y ayudado en malos momentos. Gracias también a gente como Dinora que me ha corregido y aconsejado tanto en textos como en el blog y a Jonathan Esquina quien me ha dado su opinión y a veces consejo para mejorar mis obras.
Desde que mi corazón estaba
borracho y empezó a escribir para toda la red hasta mi carta de despedida a pasado tiempo, y ya mis ideas se han
cansado de salir; Aquí me he desviado de algunos caminos, gente muy importante
se fue del mío sin poder evitarlo; mis
musas me han abandonado; mis debilidades me han hecho blanco fácil y
en mis pesadillas a ganado el hombre de
los sueños, él me ha derrotado ya no sé qué escribir; Se que las despedidas
son duras, unas más que otras, pero mi temor a una hoja en blanco se ha cumplido, ya no las lleno; Quizás algunos
de ustedes acudan a mi funeral para
ver si ya no me puedo alzar; en vela
he pasado noches escribiendo y pensando que poder ofreceros; esperemos que el
mundo cambie o que, por lo menos, gracias a mi haya cambiado algo el vuestro. No sé si empezaré de cero o si necesito unas gotitas de amor, tan solo sé que la canción del reloj no para, y quien
sabe lo que me depara, quizás vuelva de nuevo a la carga.
Quizás si algún día me llega un poco de inspiración de
alguna musa escriba y publique algo, no lo sé. Espero que si sucede eso, os
guste. Suerte en la vida, un abrazo a todos y cada uno de ustedes, ser felices,
vivid la vida a vuestro modo, pues solo hay una; no la malgastéis. Adiós; o quizás hasta pronto.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Entro; Entra.
Entro por la puerta y ya veo el miedo
en vuestros ojos pero no tendré piedad, no valéis para nada, no sois nadie, mi
puño de acero os doblegará, os hará sentaros ante mí, os caeréis, sin fuerzas
os quedareis, yo me voy a encargar de ello. No voy a dejar que respiréis, no
dejaré que os mováis, cada paso, cada bocanada de aire puede ser lo último que
hagáis si no cumplís mi voluntad, soy vuestro dios y nadie puede retarme, un desafío
hacia mí, implica una tortura para vosotros, deseareis la muerte.
Entra por la puerta y me paraliza el
miedo, sé que soy débil, su esclava, sé que para él no soy suficiente, él tiene
la razón y cuando me pega es porque algo hice mal, no le culpo, me equivoco a
menudo, cuando me controla es porque me quiere y no le gusta pensar que me
puede pasar algo malo, por eso necesita saber donde estoy, tengo que
obedecerle, el manda en casa y manda en mí, no le puedo desafiar, podría ser lo
último que hiciera, quiero reaccionar, librarme de este infierno, quiero gritar
socorro, pedir ayuda, pero el pavor que tengo me supera, me paraliza. Soy su
mujer, tengo miedo; le tengo miedo.
Entra por la puerta y la misma
historia de siempre, empieza el circo, la casa es su ring de boxeo, pero en
este no hay reglas, él contra todos y nunca pierde. La rabia me invade, no
puedo soportarlo, estoy arto de verlo, cansado de la misma estampa, de repetir
todo una y otra vez, ella llorando, el gritando, yo intentado no escucharlos,
cascos y música rock a todo volumen, quiero que las guitarras y las baterías me
saquen de este infierno, me libren de este caos. Hoy no, hoy no ganará, hoy no me esconderé en
el rock, hoy me voy a convertir en la
roca que aplastará al tirano, me convertiré en el martillo que destruya su puño
de acero, hoy seré yo quien le haga llorar a él, se acabaron las peleas en esta
casa, hoy sabrás lo que es miedo, hoy te vas de nuestra vida para siempre.
jueves, 2 de agosto de 2012
Detalles.
Las cosas más pequeñas te hacen
grande, sin saberlo. Tan solo les das importancia cuando ya son del pasado,
cuando ya no las tienes, cuando deseas volver a vivirlas. La tierra, la vida,
una relación, una amistad, una reunión familiar…Todas las situaciones están
llenas de pequeñas cosas que nos hacen ser personas, nos hacen sentirnos bien
con nosotros mismos y con los demás. Todo está lleno de detalles que en el
momento quizás no les damos importancia, probablemente porque ni si quiera nos
damos cuenta, pero con el paso del tiempo, un día dándole vueltas a la cabeza, nos llega el
recuerdo y nos damos cuenta de lo que la gente ha sido capaz de hacer por
nosotros y de los detalles que han tenido, pero es entonces cuando también
vemos que hemos estado cegados mucho tiempo y que ya es demasiado tarde para
agradecerlo., Háganse grandes, muy grandes y den las gracias por los pequeños
detalles de sus vidas.
La canción del reloj.
Tic, tac, tic, tac, el reloj canta su
canción. Otra hora más en soledad, otra hora más suspirando al olvido. Pensando
en el tiempo, que pasa sin detenerse y que yo sigo igual, tirado en una esquina
de mi habitación, mando de la “caja tonta” en una mano y Chester en otra,
dentro de un cacho, como siempre, va a
caer uno de tequila. Sigo, sin la mas mínima variación, esperando que las horas
me pasen más rápido, pero el tiempo va en mi contra y cada segundo se ralentiza
mas y mas, maldita aguja. Lucho por no
pegarme un tiro, por no caer al abismo del cual sé que no podré salir. Necesito
un ángel que baje desde el firmamento y me ayude a no caer. Mandaré un SOS y
alguno me salvará pero mientras tanto yo sigo igual; y la canción no para: Tic,
tac, tic, tac.
martes, 24 de julio de 2012
De cero.
Muchos besos, muchas caricias, innumerables
“te amo”, perdí la cuenta de los “te quiero”; muchas noches con el corazón
deseando sentirte cerca y poder apartarte el pelo de la cara con la mayor
delicadeza posible, solo para no despertarte; tanto tiempo perdido esperándote
en la estación, creyendo que tu serias el tren que me llevaría hasta el
paraíso. En mi pecho había llamas que tú mantenías encendidas.
Ahora a empezar de cero, ahora duele el amor y
mató al corazón, te tenía en mi vida y tú te creías que eras imprescindible, lo
siento pero sin tu amor no voy a morirme. Mi amor era ciego. Te entregué todo
mi ser; mi vida y mi alma se basaban en ti pero tú me las robaste, las
exprimiste, las tiraste y luego bailaste sobre los escombros que dejaste de mí.
Ahora lee mis palabras ensangrentadas; mira mi
corazón roto y oxidado.
Ahora toca empezar de cero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






