sábado, 13 de agosto de 2011

En vela

Otra noche más en vela,
Pensando en mi princesa,
Esperando poder verla,
Con sus andares de diablesa.
Me moriría por tenerla,
Y besar sus labios frambuesa.

Pagaría por acariciarla.
Le daría mi corazón,
Pero me conformaría con rozarla.

jueves, 21 de julio de 2011

Pesadilla

Humedad, frio, oscuridad, putrefacción…Eso era todo lo que mis sentidos podían percibir, no podía escuchar nada, no podía ni moverme porque estaba atada. Pensé que tal vez era solo una pesadilla, que realmente estaba dentro de mi cama, abrazada a mi almohada, eso era lo que deseaba, pero no fue así. Una puerta en esa habitación se abrió, apareció una, un monstruo con el rostro desfigurado como si se lo hubieran quemado, yo no me atrevía ni a respirar cuando me cogió del brazo y me levantó de un tirón. Apenas podía ponerle resistencia, no podía reaccionar, no podía hacer nada. El desfigurado me llevó por un pasillo largo, en penumbra, aparentemente parecía estar abandonado el edificio o por lo menos esa planta, no podía estar segura de nada porque aun estaba algo perdida, no sabía bien que me estaba pasando. Me cambió de habitación, de la que estaba encerrada me llevó a una habitación más amplia, con una camilla en medio, al lado de la camilla un carrito con utensilios médicos, o eso creo. El monstruo, sin hacer ni una sola mueca me tiró encima de la camilla, me separó los brazos y las piernas, después me las fijó firmemente con unas cadenas. Me rompió la camisa, los pantalones, todo. Después me empezó a torturar, me echó cera caliente por el pecho, con una cuchilla me izo cortes por los brazos y las piernas, seguidos de quemaduras, me puso un casco en la cabeza con unos tornillos, que poco a poco iba apretando hasta que me empezó a sangrar la cabeza…Así durante largas horas, hasta que finalmente, mi mente dejó de pensar, yo dejé de existir.

sábado, 9 de julio de 2011

Nuria Lopez, va por usted.

Mi frágil retentiva me puede jugar una mala pasada pero creo que todo empezó un día que fuimos a buscar a una amiga en común. Al principio era un día frio, triste y gris como tantos otros pero a medida que fuimos hablando el cielo se fue aclarando el sol salió y dejó bien claro que había nacido una importante amistad difícil de cortar. A pesar de las paridas que soltamos y de que nos picamos entre nosotros siempre acabamos riéndonos y pasando buenos ratos. De esto ya hace tiempo, pero Nuria o Nuri, tan solo espero que nuestra amistad, nuestra loca y fuerte amistad dure mucho más.

miércoles, 6 de julio de 2011

Mi funeral

Ahora, mientras estoy aquí pensando en las estrellas, me doy cuenta de que hay algo que ha de llegar al final para que lo demás pueda continuar.
Al igual que las gotas de lluvia se desvanecen, mis cenizas también lo harán. Elegiste cruzar la línea y ahora yo lo tengo que pagar. Tú saliste indemne cual bíblica paloma, anunciando el fin del torrente, pero ahora, a mi oración deberás asistir.
Mas no te preocupes, yo me encargaré de que la culpa no te deje dormir.
En este mi funeral, tan solo te puedo decir que eres bienvenida al final de la línea recta que intenté seguir en vida y que ahora, después de esto, solo serán recuerdos en mentes que no sabrán apreciarlos.
Gracias viuda negra por venir a comprobar si aun me podía alzar, pero como puedes ver, mi tiempo ha llegado, este es mi funeral

lunes, 27 de junio de 2011

Hojas en blanco.

Una hoja en blanco, eso es lo que tengo delante, unas líneas por escribir, unas ideas, unos sentimientos por plasmar, pueden costarme menos o más, pero aunque suene extraño me cuesta verbalizar en viva voz.
Una hoja en blanco, el pergamino sin estrenar es uno de los miedos de un escritor, miedo a bloquearse, a no tener inspiración, o a repetirse tras varias entregas. En mi caso el mayor de los miedos es conseguir decir en poco papel todo lo que un alocado joven como yo puede pensar.
La hoja en blanco puede ser señal de no saber que decir o tener demasiado que contar a los demás, demasiado que describir, demasiadas cosas que se ven: Injusticia, muerte, hambre, dolor, guerra, miseria…un largo etc.
Cada texto que se escribe con cabeza puede tener mucha razón pero para mí cada línea que se escribe con el corazón tiene el poder de convencer, el poder de parar el mundo y decir “¡basta ya!”.
Una hoja en blanco puede ser el comienzo de una gran historia con un final lejano, comencemos a escribir en la nuestra.

domingo, 19 de junio de 2011

Si te vas

Si te vas tan solo me queda la soledad y el silencio. Ha pasado tanto tiempo desde el último verano, aquel verano mágico, nuestro verano nuestro momento. Desde aquella vez, nuestra primera vez nos han pasado muchas cosas y han cambiado otras tantas, el silencio entre nosotros se hace incómodo y tenso. El silencio cada vez nos hace más raros pero me doy cuenta que cuanto más lejos estás, más difícil se me hace respirar, mas necesito tu presencia para poder vivir, necesito que llegue el momento en el que te pueda rozar con mis labios tan suavemente como el viento los libres prados, necesito el momento en el que poder verte con los ojos cerrados, quedarme dormido y despertarme a tu lado. Pero si te vas la soledad y el silencio es lo que me quedará.

martes, 14 de junio de 2011

Despedidas

Tan tristes y tan duras, tan amargas y a veces tan esperanzadoras cuando prometen un futuro mejor, un futuro que te haga tener una mejor vida, te haga ser feliz, encontrar una persona que te quiera tal y como eres. Pero por desgracia siempre son tristes y duras las despedidas. Nadie piensa como se acaba el cuento de nuestra vida, pero todos sabemos el final, el triste final, la triste, amarga y dura despedida. Sufrimientos, lloros y dolor se palpan siempre en el ambiente cuando alguien termina su cuento vital, pero no sufrirán los que estarán bajo tierra sino los que resisten cual faro en medio del mar soportando una tempestad. Sufrirán los que tienen que soportar la ausencia, dar el último adiós a un ser querido al que nunca volverán a ver, del que con el temible paso de los años seguirán acordándose de anécdotas, detalles y pequeñas cosas que le hacían especial, que le hacían único. A pesar de que los que quedamos vamos a sufrir por ti, no te preocupes, prometo que nunca en todo mi cuento se borrará tu recuerdo y así nunca podrás decir: “Este cuento se ha acabado”.