sábado, 28 de enero de 2012

Un mal día

Tras aquella estampa me encontraba impotente, no sabía qué hacer, no podía reaccionar, yo había hecho esa salvajada, no debería haber pasado pero los nervios, la tensión, el agobio, un mal día para enfadarme. Intente contenerme por todos los medios, sabía que si explotaba acabaríamos mal, muy mal, por eso luchaba contra la bestia que quería salir, luchaba por atar mis puños a mi cuerpo.
Lamentablemente la bestia fue más fuerte, no lo pude evitar, se liberó, fue un lunes, fue un mal día y es que solo se necesita un mal día para volver al mejor de los hombres un demente. 


sábado, 7 de enero de 2012

Es difícil.


El día de ayer fue complicado, el de mañana probablemente también lo será, la vida en si es difícil. Desde que nacemos cada hora es una pequeña prueba que debemos librar. Todos los días tenemos que superarnos a nosotros mismos. La gente, cuanto más tiempo pasa, más nos exige. La abrupta vida y sus pruebas.

 La abrupta vida no nos da respiro pero podemos soñar con la vida perfecta. Hagamos nuestra vida, disfrutemos de ella, no malgastemos ni un segundo, debemos aprovechar hasta el momento más simple con una persona para hacer de ese momento, uno digno de recuerdo. Vivamos la vida a nuestro modo.




viernes, 30 de diciembre de 2011

Mi pasillo de la muerte

Noche cerrada, una de las más frías de todo el invierno, con la lluvia golpeando los cristales y el salvaje viento soplando con fuerza en las calles. Estoy sola, en el segundo piso de la casa, sola en mi cama,  como única compañía mi pequeño hámster en la habitación contigua y mi perro en el jardín. Toda la casa en silencio, a oscuras, yo mientras leo con atención “El pasillo de la muerte”, a cada página me encuentro más involucrada en la historia y más miedo me entra.

El viento cada vez más bravío, la lluvia cada vez más fuerte, los sonidos de la noche cada vez más espeluznantes, de repente esos sonidos, esos ruidos empiezan a colarse en mi hogar, aullidos de lobos empiezo a escuchar y  llegan a mis oídos como se quebrantan ramas secas como si se partieran los huesos de un gigante. Mi perro se asusta, empieza a ladrar, parece que alguien se acerca, miro por la ventana pero no hay nadie, todo está tenebrosamente solitario .Aun con el sobresalto vuelvo a encerrarme en mi fortaleza impenetrable. Salgo de mi habitación y empiezo a escuchar unos pasos que lentamente se acercan a mi…Despavorida corro  a esconderme a una de las habitaciones.

Los pasos se acercaban más y más hasta que se detuvieron enfrente de la puerta. Entro una figura alta robusta y algo patosa, fue entonces cuando me puse a correr contra él y conseguí salir. Empecé a bajar las escaleras a toda prisa y el hombre detrás de mí, hasta que la patosa resulté ser yo cuando tropecé y mi casa se convirtió en mi particular “pasillo de la muerte”.


domingo, 25 de diciembre de 2011

Por dar, por recibir.

La muerte, algo tan lejano, y a la vez tan cerca de nosotros que no nos damos cuenta de la importancia de las cosas más banales. Algo tan cotidiano como abrir el grifo y tomar un vaso de agua se volvería más trascendente si supiéramos que es el ultimo, un abrazo o unas palabras a un ser querido tendrían un sentimiento más profundo si supieras la hora, el día exacto en que todo acabará. Saber que vamos a morir lo cambia todo. Sientes las cosas de un modo diferente, ves las cosas de un modo distinto, valoras lo cotidiano como nunca te lo habías planteado.
El problema es que la gente no aprecia el valor de sus vidas, no aprecia el paso del tiempo, ni tampoco que esa vez, esa oportunidad puede ser la última, la gente vive en un presente pensando que aun existe un futuro, o vive el presente basándose en el pasado. De esa forma siempre quedaran palabras, besos, abrazos, lecciones, consejos…por decir, por dar y también, por recibir.



lunes, 19 de diciembre de 2011

Trastornado mental.

Hoy hay luna llena, el mundo me ha catalogado como trastornado mental.

Todas las noches sueño lo mismo, veo la libertad al otro lado de los pinchos. No hay rejas que me detengan, no hay quien me intente someter a su poder. Pero me mantienen encerrado en esta jaula, solo puedo volverme paranoico, no puedo respirar  aire puro, la gente me susurra cosas, me aseguran que estoy loco, me aseguran que ellos me van a ayudar, que voy a mejorar, yo y todo el mundo, quieren tener mi cabeza en sus manos. Creen que esto nos salva de nuestro infierno, nada más lejos. Tenemos miedo de seguir viviendo, de morir estando vivos.
Todo el mundo me dice que estoy loco por no creer lo que me susurran, yo se que los locos son ellos por seguir un camino que no saben a dónde lleva, ni quien los guía y todo por no preguntarse a sí mismos: ¿Qué quiero?

domingo, 11 de diciembre de 2011

En tu memoria.

Todo se amontona, los minutos se hacen eternos, no puedo pensar, no sé si seré capaz de escribir más líneas. Las palabras se me escapan, las ideas se disipan, todo se convierte en una densa niebla en la que es muy fácil perderse. Cuando las ideas no están claras lo difícil es encontrarse. Ahora perdido, sin ideas y sin inspiración voy vagando, sin rumbo alguno, cual peregrino buscando recobrar la fe. Intento llegar a buen puerto pero me es imposible encontrar el norte.
Con el tiempo, a medida que avanzo en el sendero me doy cuenta de que las mejores historias no se plasman en libros, sino en la memoria, y que la inspiración no es más que el ansia de nuestros sentimientos luchando por salir fuera de nuestro corazón.
Con el tiempo me he dado cuenta, en esta ruta, que si amas, si viajas, si ríes, si lloras, si vives, en tu memoria escribes.

martes, 6 de diciembre de 2011

Recuerdos

Los recuerdos pasados de las personas queridas pueden aparecer sin pedir permiso en la mente. Unos producen dolor, tristeza. Otros melancolía y otros añoranza por aquellos momentos. Momentos que tan solo vosotros sabéis por qué son especiales. Los motivos por los que una mirada, una sonrisa, un gesto significaba el más delicado o importante de los mensajes.

Con el paso del tiempo esos recuerdos que producían dolor o tristeza creías haberlos dejado atrás, cerrado en un baúl de tu mente para nunca jamás abrirlo y para asegurarte de eso, tirabas la llave al mar del olvido, pero un día, un trágico y maldito día por una simple y vaga fotografía de un tiempo pasado, el baúl explota y escupe en tu mente de nuevo todo aquello que te hería, todo lo que te hacía sentir mal, pero es entonces, cuando te das cuenta del motivo.

Fueron momentos felices en tu vida, momentos que por desgracia no podrás olvidar. Tristeza ahora por la felicidad pasada, esa es la condena.